Con Kazan, un prominente director en el punto más alto de su carrera, John Steinbeck en el guión y Marlon Brando encarnando al revolucionario mexicano en esta interesante película biográfica, ¿qué podría salir mal? Todo. 1 año después de su estreno, Kazan fue llamado a testificar ante la junta que perseguía posibles comunistas al interior de Hollywood. Primero se negó a testificar pero, luego de muchas presiones, dio ocho nombres.

La película es crítica tanto con los gobiernos opresores como con los gobiernos instaurados luego de la Revolución. Así, presenta al líder campesino como un hombre ideal, con valores y principios irrenunciables por los que es traicionado.